jueves, 13 de marzo de 2014

Ensayo sobre el Experimento de Milgram


       Hasta aquí, tenemos el propósito que se les presentaba a los dos voluntarios. Voluntarios de los que sólo uno era el sujeto del experimento, pues el otro participante era un actor, que oficiaba siempre del alumno que recibía el castigo.
       La experiencia consistía en amarrar al "alumno" en una silla, conectada a un panel donde se instalaba el "profesor". Éste, dictaba una lista de treinta sustantivos asociados cada uno a un adjetivo, a fin de que el alumno la memorizase en solo un dictado. Luego, se le preguntaba por el sustantivo relacionado con cada adjetivo, que le profesor repetía uno por uno, en orden, llegando así hasta los treinta adjetivos. Si el "alumno" acertaba, el profesor pasaba al siguiente adjetivo; si erraba, se le aplicaba un castigo por medio de un shock eléctrico, partiendo en 15 voltios, progresando linealmente en quince voltios por cada error, hasta el límite: 450 voltios.

       El objetivo real de esta experiencia, era analizar la conducta del profesor (el voluntario verdadero), al ser obligado por la universidad (autoridad) a castigar al alumno: una persona que él no conoce, y al que, por sorteo, le tocó ser la víctima. En el proceso, el "profesor" puede desistir - esto es, abandonar su rol de juez y verdugo -, o continuar con el proceso, propinando shocks eléctricos al alumno, tras cada error.
       (Claramente, no existen tales shocks eléctricos, el actor aparentaba recibir los golpes, y los efectos que en él producían: alta sudoración, bloqueo mental, dolor y desesperación.)

   >> El tema de esto: el nivel de intensidad y expansión del carácter autoritario {E. Fromm, "El miedo a la libertad", "El corazón del hombre"} dentro de la sociedad actual. Los resultados, entonces (60's, 70's): 63% de la población (muchos voluntarios "profesores") aplicaron el castigo hasta dejar al alumno inconsciente, pues consideraban que debían (por ética, principios, o por su condición de humilde ayudante en un experimento científico) llevar el experimento hasta sus últimas consecuencias. Varios se detuvieron solo porque la autoridad (los académicos de bata blanca presentes) no se ponían de acuerdo entre sí.

           ~*~ Estamos, aquí, destapando una de las mayores llagas, y también, la peor deformidad, de lo que es el ser humano actual, tras milenios de historia. >>"¿Ha logrado, el Hombre, vencer al Creonte déspota que se exilia tras asesinar a Antígona, y ver muertos a su bien amada esposa y su hijo, amante de Antígona?" {Antígona, último componente de la trilogía edípica}.
     Pues, mirando también la mitología cristiana, aún anda con nosotros, y en nosotros, el Caín asesino, creando, con sus hijos, el progreso material sobre la Tierra. ~*~

       El amor-odio hacia la autoridad >> La búsqueda de la Verdad, sacrosanta y virgen, es una meta que el ser humano se autoimpuso, arbitrariamente, teniendo una excesiva confianza en sus capacidades. No estando, no sintiéndose, no sabiéndose apto para tenerla, busca sucedáneos del libre ejercicio humano, acotándose y acotando a sus semejantes a lo que, al menos, no perjudica a sus más cercanos.

~La autoridad, necesaria en la cuna, infancia y adolescencia, empieza a volverse tambaleante e insegura, cuando el hijo comprende. ~

                            "Cuando un hombre piensa, la sociedad se tambalea"
Y hay tantos ejemplos de rebelión, huelgas, y luchas en la Historia... desde la primera documentada, en Egipto: la huelga de los obreros funerarios >> Hasta la presente movilización de los estudiantes universitarios, la pugna entre la nación mapuche y el Estado Chileno, el alzamiento de las regiones extremas y ni tan extremas; todo esto no indica que estamos rodeados de una tropa de pirómanos facinerosos, sr. presidente, solo indica que (ojalá) la sociedad chilena está volviendo a despertar, tal como lo hizo tras la oscura etapa parlamentaria (1891-1924), y tal como lo predica el lema del escudo chileno, desgraciadamente, cortado:
         Post Tenebras Lux,
         Por la razón o la fuerza.

En mayo del '68, protestaron también los jóvenes.
                            "Seamos realistas, pidamos lo imposible" no es un eslogan ingenuo: en un mundo donde no queda cabida para un solo niño ingenuo y curioso; un mundo donde ser realista es aceptar un sistema económico que te pone bajo un muy eficiente yugo, y unas excelentes anteojeras caballares, y te obliga a destruir, si es necesario, a tus colegas y compañeros; un mundo que ha asesinado a cada persona que decidió que su meta era una distinta a la de la zoociedad; que aún tiene ceniza en las manos por las hogueras para las mujeres intuitivas o libres (brujas), y aún recibe la mirada fulminante de Giordano Bruno, y de tantos jóvenes chinos, tribus africanas, mexicanos cesantes, niños japoneses suicidas. >> Pedir lo imposible, pedirlo... es la sangre de los que lo pidieron en algún momento, la que coagula la garganta cuando se rebate por primera vez a un padre, a un profesor, a un amigo. Sin embargo, es esa sangre la que palpita furiosa y serena en el corazón de los que a pesar del miedo, lo hacen, y piden lo que no nos quieren dar o reconocer.

             ¿Por qué el héroe que acompañó a Edipo en su muerte en el bosque de las diosas primigenias, no podía describir lo que vio? Nadie sabe. Pero si la espina se eriza ante el misterio y todo lo nuevo, y el impulso más fuerte, es adentrarse en el bosque, estaremos entonces buscando a Edipo, y con él a todos los humanos héroes.

                                                 Fin
                               Del Ensayo.




8 de mayo, 2012

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