Es justamente a estas horas de la noche en que se acercan las buenas ideas, así que allá voy. Esto es una bravata, un anzuelo un rito para que puedan venir y así pueda yo compartirlas con ustedes, en el fragor mismo del teclado fiel.
¿A dónde vamos? ¿son optimistas, mis amigos, respecto al futuro? Creo que la mayoría de ustedes lo es, y yo también, pero... intentemos entrar en razón.
Veámoslo en chico. Chile. Si Dios nos ayuda, no habrá éxito en reprimir efectivamente la presión social que se levanta en nuestros momentos, el nivel de desencanto con todo el proceso de "transición" que como un herpes molesto, como el virus del resfrío, no termina nunca, siempre hay algún detalle, oculto o imposible de evadir, que nos recuerda que está allí. Con mucho trabajo, lograremos sanar de su gula insaciable a los vampiros que regentan nuestro país, o los exiliaremos. En fin, todos tenemos muchas buenas ideas sobre lo que deberíamos hacerles, pero tengamos cuidado: es la paranoia de los poderosos la que expande el miedo y la violencia a todos los demás. No los asustemos más de lo que necesitan para cambiar.
Miremos un poco más amplio. Nuestra idolatrada humanidad. Lo digo porque es ya lo único que se permite idolatrar, ¿no? Dios ha muerto, no quedan reyes ni emperadores, incluso el amor lo mecanizan en fenómenos biológicos (hasta atávicos y prescindibles) o lo chacrean con clichés insufribles -remedo: no son todos insufribles, pero si en su análisis empleamos todos nuestros recursos, caen al instante- como el de hacernos creer que enamoramiento = amor. Si le haces creer eso a todo el mundo, no puedes sorprenderte de que la "sagrada institución del matrimonio" se haga pedazos. No, nos falta muy poco para tener que olvidarnos de nuestra tan mentada "humanidad" como adjetivo positivo que indique lo mejor, lo más altruista, generoso y digno de recordar de nuestras acciones. ¿Sobre-humanidad? ¿Super-humanidad? -Nietzsche aplaude- ¡Usemos la democracia y la fuerza de la mayoría! - Lo siento, el promedio humano no es loable. Por eso el populismo no es la respuesta, ni el fascismo, que pone todo el poder y responsabilidad en un grupo de gente que inevitablemente llegó ahí en busca del poder por sí mismo (me atengo a la Historia).
¿Funcionaría achicar "autodeterminación de los pueblos" hasta "autodeterminación de las personas"? El ideal anarquista presupone la capacidad del ser humano para lograrlo. Pero más de uno de ustedes se sonríe al imaginar a todos los integrantes de la loca humanidad "autodeterminándose". Desde lejos (la luna) podría ser divertido de atestiguar. ¡¡Sobre todo cuando empezasen los fuegos artificiales!!
Una cosa sí les puedo decir. El sistema perfecto no existe. Si no empezamos de una maldita vez a darle una esperanza a la idea de la autodeterminación, seguiremos igual para siempre, mejor dicho hasta el fin del mundo. Para lograr convivir en paz, lo que debemos mejorar es al ser humano, no las leyes, religiones, ideologías o libros de autoayuda que le podamos brindar tras sesudas cavilaciones.
La responsabilidad reside en cada uno de nosotros. Supongo que todos hemos soñado con un mundo en que la libertad exista de verdad, en que no temas decir lo que sientes porque puede sonar mal, grosero o desconsiderado; en que la igualdad no redunde en monotonía forzada y opresiva; un mundo en el que la fraternidad signifique cuidarnos desinteresadamente unos a otros, pues sabemos que somos todos uno, somos todos parte indispensable mas no preeminente del todo. Entre tu corazón y tu hígado, ¿con cual te quedarías? Entonces me entiendes.
A la vida se le ocurrió crear, en determinado momento, una especie como la nuestra. Conflictiva, curiosa, miedosa, plena de un potencial cósmico, inimaginable. Fue una apuesta desde el principio. En este momento, tenemos el poder para destruirnos en un solo parpadeo, y llevarnos con nosotros a un magnífico planeta, un leal voluntario que, por decirlo así, se ofreció para acogernos a todos, a tolerar a esta especie. No lo arruinemos. Todo cuenta, hasta el más mínimo sentimiento o idea transeúnte que habite en nosotros, genera un eco irresistible, y atrae cosas similares tanto como opuestas.
Reitero. Por favor, quien me pueda leer: como colectivo, ya es hora de olvidarnos de rezar por un buen sistema, gobierno, amo o mesías. ¿Buscas un salvador? El que sonríe detrás del espejo, tú mismo. Eso sí, cumple tus expectativas sobre un salvador. Apégate cuanto puedas a tu idea del héroe. El ejemplo de los precedentes siempre es útil, sino indispensable, opino.
Lanzada queda la piedra, mi mano firma:
Simón Gabriel Tagle Valenzuela.
Bueno eso es todo amigos, antes de terminar, quiero agradecer a Igor Stravinsky, por haber compuesto El Pájaro de Fuego. Eso estaba escuchando al escribir esto. Aquí va:
http://youtu.be/RZkIAVGlfWk
No hay comentarios:
Publicar un comentario